
Un “acuerdo recíproco” con olor a tutelaje: la Argentina de Milei entre la apertura asimétrica y la dependencia 4.0
El Gobierno Argentino presentó el flamante Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíproco con Estados Unidos como una autopista a la prosperidad. Pero, leído en su lógica económica-política actual, el pacto se parece menos a una estrategia de desarrollo y más a un contrato de adhesión: la Argentina concede herramientas de política pública, margen regulatorio y capacidad de decisión, a cambio de beneficios acotados, condicionados y —sobre todo— reversibles. En el lenguaje crudo de la geopolítica: alineamiento sin autonomía.








