Cultura

Opinión:

Morcillas para el diablo

“Años atrás, un curioso buceador de la estadística aérea advirtió una anomalía extraña sobre el gráfico. Los matrimonios que sobrevivían juntos a los accidentes, indicaba la curva, se divorciaban en una proporción notable. La indagación progresiva del enigma arribó a una conclusión sorprendente. El malestar conyugal derivaba de la misma experiencia penosa. En esos dramas viajeros estas parejas habrían expresado u observado dimensiones desconocidas de miedo cerval, impotencia o egoísmo”.
Así comienza este artículo este reconocido psicoanalista venezolano.

Política israelí en septiembre:

La vuelta al «cole»

«Hay cuatro categorías de alumnos: el que fácilmente aprende y fácilmente olvida, pierde su cualidad por su defecto. El que difícilmente aprende pero difícilmente olvida, compensa su defecto con su cualidad. El que fácilmente aprende y difícilmente olvida es un alumno dotado. Finalmente, el que difícilmente aprende y fácilmente olvida es de lamentar».

(Pirkei Avot; 5, 15.)

Opinión:

Por amor, sólo por amor

Cuando Adolfo Perez Esquivel, inspirado -como asevera en reiteradas oportunidades, en principios cristianos de amor y fraternidad- declaró recientemente que Israel es un Estado terrorista, seguramente olvidó que esos mismos principios obraron como justificativo de las masacres ejecutadas por los cruzados en 1096. Es más: Tomás de Torquemada, cuya gestión como Inquisidor finalizó en 1496, también esgrimió la espada de paz y amor en la Tierra.

El judaísmo no institucionalizado:

Los otros judíos

“No estoy dispuesto a que mi identidad judía subordine mi condición de Humano”, afirmó Jorge Iakobson, miembro del Grupo Judío de Investigadores.
Ante la situación en Medio Oriente no todos lo judíos defendieron al unísono al Estado de Israel. De hecho, algunos discursos tienen tanta distancia entre sí que cuesta creer que todas son posturas judías. ¿De dónde proviene esto? El avance del judaísmo no institucionalizado aparece con fuerza a la luz de la guerra del Medio Oriente y los duros ataques antisemitas que se han incrementado con ella.
Los judíos no institucionalizados también tiene la palabra, y aquí, opiniones al margen, algunos de ellos se hacen escuchar. Una nota para una sana y necesaria polémica.

El Manifiesto de Euston

Por una renovación de la política progresista

El Manifiesto de Euston es una iniciativa ideológica que hunde sus raíces en Internet, especialmente en la “blogosfera”, a través del cual ha hallado su base de simpatizantes.
Entre sus declaraciones y manifestación de posición política, exponen sus puntos de vista acerca del incremento del antisemitismo, el conflicto israelí-palestino y el irracional antiamericanismo de la izquierda mesiánica.
Más abajo presentamos una síntesis de estas posiciones dignas de ser analizadas.

Aparecido en el diario ‘Río Negro’ -25 de agosto de 2006-:

“El antisemitismo se pone de moda”

“Aunque por razones tácticas los marxistas optaron por ubicar a los fascistas italianos y los nacionalsocialistas alemanes, mejor conocidos como nazis, a la derecha del espectro ideológico, esquema éste que gracias a la influencia de los revolucionarios sería aceptado por casi todos, la verdad es que los dos movimientos colectivistas y rabiosamente antiliberales que conformaron el lado europeo del eje fueron de origen izquierdista y sus militantes siempre tuvieron más en común con los comunistas que con los conservadores o socialistas democráticos. Además del amor a la violencia purificadora que tantos muertos provocó en el transcurso del siglo XX, cuando los nazis y fascistas asesinaron a decenas de millones de personas y los comunistas a más de cien millones, muchos izquierdistas, sobre todo en la Unión Soviética, compartieron el odio a los judíos, sentimiento que legaron a sus sucesores”.
Así comienza un interesante análisis, realizado por James Neilson, sobre las posturas de la izquierda frente a la situación en Medio Oriente.

Israel después de la guerra:

¿Paz armada o guerra santa?

Israel alberga en su interior diferentes tendencias y organizaciones políticas que van desde un minoritario pacifismo extremo, pasando por un centro-izquierda y un centro-derecha fundamentalista religioso-militarista. Este último confunde los límites geográficos-políticos con los límites bíblicos de la Nación.
Israel se enfrenta a la decisión de caminar hacia la paz o hacia una guerra santa.

Israel:

Comienza la discusión interna

Mientras disminuyen los ruidos en El Líbano, el fuego -ahora- comienza en el frente israelí. Habiéndose acostumbrado a derrotar puntualmente a los enemigos árabes, los israelíes no están satisfechos con que esta guerra terminase, por decirlo suavemente, en tablas. Hace unos cuantos días, el Haaretz, principal diario progresista de Israel, publicaba un artículo en su tapa diciendo que el Primer Ministro Ehud Olmert «tiene que irse». Es probable que tales gritos se intensifiquen junto con llamamientos a crear una comisión de investigación con el fin de saber porqué Israel no tuvo más éxito a la hora de detener la lluvia de misiles terroristas.
El autor de este artículo es investigador decano del ‘Council on Foreign Relations’ y ex editor de la página editorial del ‘The Wall Street Journal’.

La guerra de El Líbano:

Una visión diferente desde la izquierda argentina

El autor del siguiente texto es un matemático que se desempeñara como decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires y ex candidato de la izquierda local para ocupar el cargo de Rector de la misma casa de altos estudios.
Jacovkis introduce en el debate una mirada diferente desde la izquierda que se contrapone (y critica no tan elípticamente) la solicitada suscripta por intelectuales de la izquierda vernácula («Detengamos el genocidio israelí») que suscitara críticas muy severas a sus posiciones, en algunos puntos, tan fundamentalistas como las provenientes de los grupos antisemitas y que propugnan la desaparición del Estado de Israel.
Una cuota de cordura ante tanto desmadre referencial e ideológico.

Un análisis después de la guerra

De la manía a la depresión

Treinta y tres días de guerra. La más larga desde 1949.
En el lado israelí: 154 muertos, 117 de ellos soldados. 3970 cohetes lanzados contra Israel, 37 civiles muertos, más de 422 civiles heridos.
En el lado libanés: aproximadamente 1.000 civiles muertos, miles de heridos. Un número desconocido de combatientes de Hezbollah muertos y heridos.
Más de un millón de refugiados en ambos lados.
¿Qué se ha logrado por este precio terrible?