Opinión:
Morcillas para el diablo
“Años atrás, un curioso buceador de la estadística aérea advirtió una anomalía extraña sobre el gráfico. Los matrimonios que sobrevivían juntos a los accidentes, indicaba la curva, se divorciaban en una proporción notable. La indagación progresiva del enigma arribó a una conclusión sorprendente. El malestar conyugal derivaba de la misma experiencia penosa. En esos dramas viajeros estas parejas habrían expresado u observado dimensiones desconocidas de miedo cerval, impotencia o egoísmo”.
Así comienza este artículo este reconocido psicoanalista venezolano.