Las comparaciones son odiosas
El viernes último en Washington, dos periodistas de Clarín y La Nación que cubren la Asamblea del Fondo Monetario fueron catalogados por el Ministro de Economía Amado Boudou de “FMI-adictos”, quien luego afirmó que si no querían “ser cómplices” de ambos diarios debían “renunciar y no trabajar más en esas empresas”. Fue entonces cuando los comparó con “los empleados que limpiaban las cámaras de gas durante el nazismo”.


