
Las arenas movedizas de Pesaj, entre la angustia y el regocijo de estar vivos
Pesaj o los rituales ordenadores frente al caos. Pesaj o el engaño de una libertad ilimitada. Pesaj o la fantasía de las decisiones racionales. Pesaj o la profunda soledad de hacerse cargo de uno mismo. Pesaj y su desierto, 40 años de dar vueltas creyendo que tenemos un destino. Pesaj, con kneidalaj, con canciones, con matzá…y ¿por qué no? Con mucha alegría…








