En la semana del 50 aniversario de la Guerra de los Seis Días, y bajo la consigna «Hay lo que hacer por la paz y hay con quién hacerlo», J-Amlat (la Alianza de Progresistas Latinoamericanos e israelíes) organizó junto a distintas organizaciones pacifistas una serie de actividades en Neveh Shalom/Wahat Al-Salam (Manantial de la paz), el poblado judeo-árabe israelí dedicado a promover la paz y la convivencia.
A pedido de Nueva Sión, Shlomo Slutzky, colaborador histórico del periódico, y uno de los fundadores de J-AMLAT, nos aporta su mirada personal sobre el evento, desde el comienzo con el capítulo hispanoparlante, hasta los talleres por la paz, conferencias, exposiciones y la actividad central de la jornada: la demarcación simbólica de la Línea Verde en las cercanías del lugar, la frontera reconocida por el mundo y que el gobierno de la derecha israelí intenta a toda costa borrar.
“Quienes pusimos la piedra fundamental para J-AMLAT a principios del 2016 -dice Shlomo-, creemos que hay muchos que piensan y sienten como nosotros y no encontraron su marco de referencia ni en la realidad latinoamericana ni en la realidad israelí”.