Por cuarto sábado consecutivo, más de 70.000 personas se movilizaron en distintas ciudades de Israel, exeptuando Tel Aviv y Jerusalén para pedir justicia social y para manifestarse contra los altos precios de la vivienda y el costo de vida en general. De esta forma los organizadores quisieron demostrar que la protesta es nacional, aunque se movilice una menor cantidad de gente.
Las ciudades donde hubo una mayor cantidad de indignados en la calle fueron Haifa, Beer Sheva y Afula. También en Netanya, Modin, Dimona, Eilat y Rishon Letzión se movilizaron aunque en menor escala. En todos los actos contaron con la participación de artistas y grupos musicales y con carteles que pedían la liberación del soldado Guilad Shalit, cautivo en Gaza desde hace 5 años.
En la ciudad de Haifa los manifestantes cantaban: «Haifa vuelve a ser roja», recordando los orígenes izquierdistas de la ciudad judeo-árabe y con mucha presencia obrera. Mientras que en Beer Sheva se movilizaron una gran cantidad de estudiantes y donde se podía leer un cartel en castellano que decía: «Latinos del Neguev por la justicia social».