Kadima:
Una mayoría relativa
Por sí mismos, los intríngulis políticos israelíes interesarían a los judíos de la diáspora y a pocos más. Lo que atrae los ojos del mundo hacia Israel es el conflicto con los palestinos, y tampoco mucho por sí mismo sino más bien sus repercusiones en todo el Medio Oriente y el mundo árabe.
Las elecciones del 28 de marzo estuvieron en la primera plana de la prensa mundial porque deberían representar un cambio radical en el planteamiento del Estado judío ante ese conflicto. Sin embargo, los ciudadanos objeto de tanta atención han mostrado ante las urnas el menor grado de movilización de toda su historia (un 37% de abstención) y una buena mitad de los votantes parecen haber estado más motivados por temas económicos y sociales que por la eterna cuestión que pone en juego su seguridad y su imagen exterior.