Entre el 25 de noviembre y 1 de diciembre de 1975, en Santiago de Chile y con el coronel Manuel Contreras al frente de la DINA (Dirección Nacional de Inteligencia), se sentó la piedra fundacional de la organización del cruento plan de terrorismo de Estado continental denominado Plan Cóndor.
“… Para enfrentar esta guerra psicopolítica hemos estimado que debemos contar, en el ámbito internacional, no con un mando centralizado en su accionar interno, sino con una coordinación eficaz que permita un intercambio oportuno de informaciones y experiencias…”
El Plan Cóndor -nombre con el que se conoció la estrategia más feroz implementada en Latinoamérica para privarla de gentes y riquezas, y unificar la ideología a través de las dictaduras desparramadas por el continente- fue, en realidad, una multinacional de la tortura, la desaparición y el vaciamiento conocido en Argentina como Proceso de Reorganización Nacional.