Recientemente dos estudios denunciaron el elevado índice de pobreza en Israel y en los territorios ocupados. El 16% de los habitantes de Gaza y Cisjordania viven con 7 shekels (1,50 dólares) al día.
Hay muchas formas de medir el conflicto entre palestinos e israelíes. La macabra, por muertos; la cínica, por planes de paz fracasados; la pesimista, por treguas rotas. Y, por supuesto, tratándose de dos economías tan interrelacionadas -los palestinos necesitan que Israel emplee a sus trabajadores; los israelíes, que los palestinos aumenten su mercado de consumo interno- también se pueden usar conceptos económicos. En este sentido, dos recientes estudios ofrecen cifras alarmantes: el 48% de los habitantes de Cisjordania, el 65% de los de la Franja de Gaza y el 34% de los de Israel son considerados pobres.