
Mariano Winograd, creador de Refugio Humanitario
Un primo llama a otro primo
En septiembre de 2015, Mariano Winograd vio con asombro e indignación las imágenes difundidas por la televisión que mostraban a una reportera que les hacía zancadillas a refugiados sirios que escapaban del cordón policial para entrar en Hungría. Esas escenas, difíciles de creer y entender, le trajeron a su mente aquellas fotografías que testimoniaban situaciones denigrantes atravesadas por nuestros abuelos en la vieja Europa. Y decidió no permanecer indiferente. Se constituyó en llamante de una familia siria y la alojó en su casa, para luego profundizar su labor a través de la creación de la red social Refugio Humanitario, una organización que ayuda a establecerse en Argentina a personas que escapan de ese país azotado por la guerra.
“Ya estamos trayendo unas 70 familias -cuenta este ingeniero agrónomo judío, en diálogo con Nueva Sion-. Hay muchos llamantes, voluntarios, donantes, toda gente que siente en algún punto lo mismo que yo, que debemos devolver al país y la humanidad algo de lo que nos dio hace cien años atrás cuando vinieron nuestros abuelos inmigrantes”.
Por Darío Brenman y Gustavo Efron








