Hace más de una década que en Buenos Aires se organiza la Feria del Libro Judío, en el contexto de la proliferación y diversidad de Ferias que dan cuenta de una importante producción editorial. En este caso, se trata de una instancia organizativa que pone en la escena pública la producción editorial vinculada a la singularidad de la cultura judía, tanto de autores argentinos judíos como de nuevos autores de la escena independiente internacional que se insertan entre la tradición y la diversidad de la vivencia del judaísmo en el mundo contemporáneo. En el catálogo podemos encontrar títulos que abarcan desde literatura hasta gastronomía, pasando por la historia de la inmigración judía en Argentina, orígenes, presencia de lo judío en distintos puntos del país etc.
Hemos constatado que estas ferias se realizan desde 1992, promovidas inicialmente por la Sociedad Hebraica Argentina, realizadas en la FADU UBA hasta el 2012. Las experiencias más recientes son de 2023 y 2025 y adoptan nuevos formatos. En las últimas versiones, observamos que ya son otros los promotores de estos eventos y, como toda tradición, en particular la cultura judía se va transformando a la luz de la cultura contemporánea, sus interacciones con la otredad, su relación con la creación del Estado de Israel, con la música, el baile, e integra en parte las lógicas de nuevas ferias urbanas, en este caso promovidas por la Limud fest.
El idish resiste
Así es como la recuperación del milenario y legendario libro judío como marca de identidad se asocia a otras producciones culturales emblemáticas como la música, el teatro y la comida. Es así que, en los últimos eventos situados en barrios habitados históricamente por la colectividad, observamos la presencia de manifestaciones artísticas que acompañan a la presencia del libro: también se canta, se baila y se come.

La Feria del libro del 2023, impulsada por editoriales de la escena de la cultura independiente[1], se realizó en un lugar emblemático como el mítico e imponente Hospital Israelita, que da cuenta de algo que ya no existe, del pasado potente de una comunidad creativa y emprendedora, a la vez que su no funcionamiento nos revela un presente de una comunidad que se ha diversificado[2]. Ese mismo año hubo otra feria en el barrio de Flores también habitado por sectores de la comunidad.
En esa línea, nos encontramos con el documental Adentro mío estoy bailando -realizado por el productor audiovisual Leandro Korch y la clarinetista Paloma Schachmann- que nos traslada a zonas emblemáticas del judaísmo ashkenazi en Europa Oriental, donde se vuelve a confirmar cómo una cultura y su lengua, el idish, fueron destruidos y no se encuentran rastros de su existencia. Allí se alude a la ausencia de lo judío, la escasez de sinagogas y el casi nulo rastro de lo que fueron esas comunidades en los habitantes actuales.
Teatro, comida y nuevas formas de vivir el judaísmo
Otro ejemplo de esa búsqueda del presente en el pasado de la cultura judía, en este caso teatral y urbana, fue la realización del Festival de Teatro y comida que tuvo lugar en el teatro Candilejas y el Galpón de Guevara en setiembre del 2024, promovido por Natalia Slovediansky, con la producción general de ella junto a Mariela Icicson y Alejando Ezequiel Cohen. En esa instancia se pusieron en escena obras de autores y autoras contemporáneas, que proponían un acercamiento a una multiplicidad de experiencias y formas de vivir el judaísmo. La vivencia teatral del judaísmo se intercalaba con gustosos platos tanto de la comida ashkenazi como sefaradí.
En la Feria del Libro Judío del 2025 observamos nuevos fenómenos. En primer lugar, la Feria se realiza en un colegio emblemático del barrio de Villa Crespo como el Sholem Aleijem, pero no se trata de un evento aislado, sino que se da en el marco de la Limud Fest, como las dos últimas anteriores. Se trata de una instancia promovida por una organización de la comunidad que hace una década viene realizando eventos vinculados a las tradiciones judías con una fuerte presencia urbana, de resignificación de milenarias tradiciones con formatos de eventos contemporáneos, tanto en escuelas comunitarias como en espacios abiertos.
La Limud Fest engloba comidas, películas, teatros, lectura de poesías, presentaciones de libros, juegos, bailes israelíes, bandas de música klezmer. Una importante producción cultural sostiene el evento que convocó a miles de personas. En ese contexto de fiesta judía observamos no solo la presencia de editoriales que promueven libros de autores y problemáticas judías, sino tambien librerías que ofrecen cursos.
El aprendizaje del ídish como legado vivo
En ese marco, nos llamó la atención el título de la editorial El Zorzal: Manual para aprender Idish, escrito por las autoras francesas Nadia Déhan-Rotschild y Annick Prime-Margules, en exhibición destacada en el stand de la librería La Rama. Se trata de una traducción al castellano de Le yiddish (Senza sforzo) publicado en el año 2010 en Paris en el marco de las actividades de la Maison de la culture yiddish. En su local situado en el barrio emblemático de Villa Crespo se dan cursos de idish, que se suman a los que ya se ofrecen en la Fundación Iwo y en posgrados de la Untref. En ese sentido, la publicación de este manual responde a una necesidad pedagógica: el aprendizaje del idish y la cultura que vehicula. Tras el intento de aniquilación perpetrado por el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial, esta iniciativa permite que, ochenta años después, descendientes exploren las huellas de sus ancestros ashkenazíes tanto en Buenos Aires como en diversos lugares de Europa.
En una entrevista[3] Leopoldo Kulesz, editor de Ediciones de El Zorzal e impulsor de la traducción del Manual del francés al castellano tras un viaje a París, reflexiona sobre la fuerte presencia del ídish en la historia del barrio de Villa Crespo. Ante la pregunta de qué podría ganar el barrio, el país, e incluso el mundo si el idioma y la cultura ídish recuperaran un lugar más prominente en nuestras vidas, Kulesz responde con una sola palabra: «Alegría».
[1] En general nacidas a comienzos del nuevo milenio.
[2] En ese sentido se sugiere mirar el Documental Buenos Aires, a Big Shtetel cuyos cuatro capítulos se difundieron por Canal Encuentro y se pueden ver en el canal de Youtube.
[3] https://www.amovillacrespo.com.ar/post/manual-de-idish