Me llamo Julio Feld, soy judío, de Paternal, 62 años. No pertenezco a ninguna organización política, ni social, soy uno más de la calle silenciosa judía. Me identifico con el judaísmo sionista progresista, apoyo los movimientos pacifistas de Israel, creo que Netanyahu es nefasto. Hoy es 24 de marzo de 2026, quiero ir a la marcha y no puedo. Nunca falté a ninguna. Exploto por dentro.
Meretz, la columna con la que hubiera marchado, decidió ir sin banderas identificatorias, por un tema de seguridad. Me quedé sin bandera.
Siempre desde mi cosmovisión judía, el problema fue la extrema derecha, el fascismo, el nazismo, allí es donde estaba el riesgo comunitario. Hoy se suma a esta amenaza, la izquierda. Bajo el discurso del anti sionismo, es la izquierda la que me insulta en redes, me maltrata, me odia, quiere que no exista más.
¿Qué pasó que no entendí? ¿Cómo pasamos de compartir la consigna “Dos Pueblos, Dos Estados” a separarnos definitivamente con el nuevo lema de moda: “Desde el rio al mar”?
Cuándo dicen ¿”Desde el rio al mar”, en qué están pensando? ¿en eliminar a 8 millones de judíos que viven en Israel? ¿Como lo piensan hacer?, preguntándole a cada uno si es sionista o sólo judío?
Estoy muy dolido, no sé dónde ubicarme…
Dudo si es un tema de ignorancia o que emerge una nueva corriente de odio antisemita desde la izquierda disfrazado de anti-sionismo. O tal vez siempre existió y yo no quise darme cuenta. No la vi venir.
Me pregunto si la izquierda que proclama “desde el rio al mar” sabe que la votación de la resolución de la ONU para la partición de Palestina, en 2 Estados, uno judío y uno árabe resultó favorable, sólo gracias al apoyo masivo de todos los países del Bloque Socialista de la época.
Dudo si sabe que, en la llamada Guerra de la Independencia, en 1948, Israel sobrevivió gracias al apoyo armamentístico de este mismo bloque socialista, y que Estados Unidos no colaboró militarmente con Israel, al igual que su socio Gran Bretaña.
Reflexiono si sabe que el sionismo es una parte inseparable de la esencia judía. Que nuestro saludo “el año que viene en Jerusalem” en todas las fiestas judías desde hace siglos, tiene un origen milenario, forjado en el deseo de retorno a la tierra de Israel luego de la expulsión de los judíos y el comienzo de la diáspora judía en el año 70DC.
El sionismo no fue un invento del gobierno de derecha de Netanyahu, es el deseo milenario del retorno a la tierra de donde fuimos expulsados como pueblo.
Quieren diferenciar lo judío de lo sionista. Malas noticias. No se puede.

El judaísmo es una tradición interpretativa que ampara a todos los que nos sentimos parte. Una frase dice “hay muchas formas para ser judío, pero ninguna para dejar de serlo”. Hay judíos de derecha, de izquierda, religiosos, laicos, sionistas y no sionistas (que no es lo mismo que anti sionistas), fundamentalistas, pluralistas, etc.
Déjennos decidir a nosotros. No nos pidan más que nos separemos en 2 filas: a un lado los judíos no sionistas (esos, si se portan bien, vivirán). Al otro lado, los sionistas, esos sí son el problema. Tenemos un plan para ellos: “Desde el rio hasta el mar”.
El 7 de octubre entraron a la casa de varios de mis amigos en los Kibutzim del sur, alguno de ellos fue asesinados (Ronit z”l), otros salvaron su vida de milagro. Todos ellos judíos pacifistas. No les sirvió de nada.Cuando el Hamas planeó hacer un Pogrom en Israel, éste no fue en “territorios ocupados”, como mencionó un periodista definido de izquierda. ¿Cuál fue su estrategia?, ¿qué planearon que sucedería después? Parece que en ese análisis no
estuvo contemplada como prioridad la preservación de la vida de las mujeres y niños de Gaza. Sino al contrario, exponerlos, a modo de sacrificio por la causa (que no es una Palestina laica y socialista, amigos… el grito de guerra es “Allahu Akbar”, no se parece en nada al de “hasta la Victoria siempre” …).
En el atentado en Sídney contra la comunidad judía que estaba celebrando Purim, comunicadores de izquierda lo vincularon con que la responsabilidad de la política de Netanyahu.
Página 12 tituló a este atentado con entrecomillas: el “atentado de Australia”. ¿Las comillas… por qué las pusieron?, ¿para poner en duda que era un atentado? ¡Era contra judíos o sionistas?
También el mismo diario se cansó de mencionar a Hamas, como las “milicias de Hamas” otra vez emparentándolos con un movimiento rebelde popular heroico de los ́70.
El uso del lenguaje nunca es inocente. Una periodista de Pagina 12 escribió en un tuit que “todos los muertos y rehenes israelíes fueron una “estrategia israelí para ocupar Gaza”. Tanta canallada duele…
El día del intercambio de rehenes israelíes por terroristas palestinos, la misma periodista publicó en su muro de Facebook la foto de uno de los terroristas liberados siendo vitoreado por su pueblo en Gaza como un héroe. Este tipo estaba preso por haber puesto una bomba en un colectivo en territorio israelí, matando a 22 personas iviles. Ella “confunde” a un terrorista de esta calaña con un combatiente heroico que baja de la Sierra Maestra… Con semejante confusión, no puedo pretender que ella publique la foto de un rehén argentino israelí judío, laico y de izquierda.
En el Cohete a la Luna se utiliza en forma recurrente la expresión “Genocidio a cielo abierto” refiriéndose a Gaza, banalizando la expresión Genocidio, y soslayando el 7 de octubre, como si no hubiese existido…
Estos medios y muchos de sus periodistas formaban parte de mi mundo, de mis referentes ideológicos y políticos. Nombro algunos ejemplos, pero hay muchísimos más, todos con el mismo “discurso». Hoy la distancia con ellos es abismal. Pasaron de “dos pueblos, dos Estados” a “Desde el río hasta el mar” lo cual significa la desaparición del Estado de Israel. Transicionaron de pensar una solución posible de un conflicto difícil, a resolverlo fácilmente. Y la solución que encontraron implica mi desaparición identitaria.
Queridos ex amigos de izquierda, nuestros caminos se separan definitivamente. Veré que hago con mi angustia, dolor, bronca, soledad. Tal vez algún día pueda volver a la plaza un 24 de marzo, sin miedo a sentirme agredido por el solo hecho de ser judío, sionista y de izquierda. Yo empiezo a buscar una nueva bandera con la que marchar.
Me deseo suerte en este duro camino, no creo que esté sólo. Seguiré con mi utopía de “Dos pueblos, dos estados”.