
Nueva conmoción política por la Causa AMIA
Murió Nisman
Murió Nisman. Apareció muerto. Se suicidó. Lo invitaron a suicidarse. Lo suicidaron. Lo mataron. Sea como fuere, ya no expondrá en el Congreso. Quedan las preguntas. Los anti K, ahora más convencidos de la denuncia de Nisman, acusan directa o indirectamente al gobierno por su muerte. Los K refuerzan la versión de los servicios y su inducción al suicidio, cuando no al suicidio en forma completa.
Por Jonathan Karszenbaum *




