Consecuencias de la
quiebra del Hospital Israelita
La actual dirigencia de la
Fundación Furman no respeta
el deseo de su fundador
A raíz de la quiebra del Hospital Israelita, el Consejo Administrativo de la Fundación Sara María Furman -mencionada en la edición anterior de Nueva Sión– propuso a su comisión supervisora redistribuir la donación de sus utilidades. El 70% sería destinado al Hospital Zonal de Bariloche, 15% al Hogar de Ancianos “El descanso de Jesús”, de la misma localidad patagónica, y otro 15% al Hogar Israelita para Ancianos y Niños de Buenos Aires, en la localidad de Burzaco.
En entrevista exclusiva con Nueva Sión, Boris Furman, fundador y actual Presidente Honorario de la Fundación que lleva el nombre de su madre y de su hermana, anunció que va a “luchar hasta las últimas consecuencias para que se respeten los estatutos y su deseo de que la Fundación distribuya equitativamente sus utilidades entre la comunidad de Bariloche y la comunidad judía argentina”, ambas receptoras de la donación a través de instituciones y porcentajes preacordados en el estatuto de la Fundación Furman por él creada.