La perspectiva de una argentina de la educación australiana
Cuando todo vale, hasta el nazismo resulta respetable
El relativismo cultural en su expresión más extrema -según la cual nunca se puede cuestionar las costumbres de otra cultura, por más aberrante que éstas resulten-, termina por justificar las mayores violaciones a los derechos humanos. Esta perspectiva, dominante en la educación australiana llega a poner en cuestionamiento toda idea de que algo esté mal, incluso las violaciones y el exterminio masivo de personas. Una deformación de una mirada antropológica que en su origen es sana y valiosa porque defiende la autonomía de las culturas frente al colonialismo.
Por Inés Dunstan *








