El 9 de noviembre del 2005, Muriel Degauque, una mujer caucásica belga de nacimiento, se inmolaba en un intento fallido de atacar a las tropas americanas en Irak. Algunos dicen que puede ser la primera mujer europea en morir en una misión jihádica suicida. Degauque era también “mora blanca”, una conversa al Islam, y una viuda. Su marido, Isam Gorris, era marroquí, y murió en un ataque terrorista distinto contra americanos en Irak. Degauque era una conversa con venganza. Vestía un chador de la cabeza a los pies, rehusaba comer con su padre y permitir que sus padres vieran la televisión o bebieran cerveza en su presencia. ¿Cómo puede entenderse esto? Aquí va una respuesta, que no tiene por qué ser considerada definitiva ni única.