El Führer desconfiaba de todo el mundo. Temía tanto Hitler un envenenamiento que, incluso, en sus visitas a la casa de su fiel ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, llevaba un termo con el té que él bebía. Ésta es una de las anécdotas de un libro publicado en Alemania, con el título ‘Los hijos del ministro del Reich’, que recoge el testimonio de Käthe Hübner. Esta berlinesa estuvo entre 1943 y 1945 al cuidado de los seis hijos de Goebbels y su mujer, Magda. Los seis niños murieron el 1 de mayo de 1945, envenenados en el búnker al día siguiente del suicidio de Hitler. La niñera, que debe andar por los 85 años, ha roto ahora un silencio de 60 para relatar sus recuerdos a la autora del libro, Petra Fohrmann.