Opinión:
La agenda de
Irán para el mundo
Cuando lanzó la invasión de Irak en el 2003, el Presidente George W. Bush prometió ayudar a Medio Oriente a enterrar un pasado despótico y construir un futuro democrático.
Como si esperara el turno, la élite política de toda la región comenzó a utilizar “democracia” como lema.
En Egipto, el Presidente Hosni Mubarak declaró la construcción de la democracia el objetivo principal de su próxima administración. Los libaneses iniciaron su “Revolución del Cedro” bajo la bandera de la democracia. Las elecciones municipales sauditas fueron descritas como un paso hacia la democratización. Los dictadores militares de Libia, Túnez, Sudán o Pakistán se pusieron ropas de civiles y hablaron de democracia. Afganistán e Irak celebraron sus primeras elecciones democráticas.