Cuando terminó la reciente guerra Israel-Hezbollah, el recién organizado Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, presionado por sus miembros islámicos, dedicó sus dos primeras sesiones a criticar a Israel, presuntamente por provocar fuertes bajas civiles. Pero ahora se conocen detalles de la secreta operación de Hezbollah, preparada mucho antes de la guerra y centrada, en violación del derecho internacional, en poner en riesgo civiles, contribuyendo significativamente a esta cifra una vez que comenzaron las hostilidades.
Este artículo fue publicado, originalmente, en ‘The Washington Times’ el pasado 26 de octubre de 2006.