
"Todo está clavado en la memoria, espina de la vida y de la historia", nos recuerda León Gieco. Una espina que nos atraviesa desde aquel lunes 18 de julio de 1994.
De Olvidos y Memorias
El olvido se oculta, quizás, en los modos mismos de conmemoración: el establecimiento de fechas y lugares de recuerdo puede confinar el acontecimiento –la masacre y la destrucción- a un espacio de simbólica rememoración, cuando, en realidad, se trata de algo más que el abrazo a los familiares de las víctimas. Aquí –en Argentina, en Israel, en el mundo entero- se trata de elevar el sentido de la memoria: como dice el historiador Yosef Jaim Yerushalmi «poder enfrentar a los traficantes de documentos, revisionistas de las enciclopedias, conspiradores del silencio»








