Que las hay, las hay...
Michael, Gabriel & Co.
Los niños del mundo se estremecen con la saga de Harry Potter. La Iglesia protesta porque todo tiene un tufillo celta-pagano. Los judíos, por nuestra parte, no nos hacemos muchos problemas, porque no tenemos ni elfos, ni gnomos, ni duendes, ni íncubos, ni súcubos, ni diablos, ni brujas, ni nada…
¿No tenemos?