“Las novelas de Bashevis Singer son frescos de momentos históricos. Sus personajes buscan respuestas, tal vez inexistentes, a las dudas que los carcomen”, dispara Abrasha Rotenberg en un recorrido personal por la literatura de este emblemático autor, uno de sus preferidos, a quien conoció en una disertación en Nueva York, donde quedó fascinado por su histrionismo y su humor.
Bashevis “desveló en sus relatos lo que Adán y Eva descubrieron en el paraíso: que el sexo se practicaba incluso entre judíos y esa experiencia generaba placer pero también conflictos, pasiones, suicidios y hasta muerte. El autor no tenía que inventar nada: su vida amorosa y sus pasiones florecieron desde la adolescencia con una libertad sorprendente para un ámbito dominado por la personalidad ética de su padre, un rabino atado a las tradiciones judías más conservadoras.”, añade Abrasha con un dejo de provocación.