Cultura

Opinión:

Rozitchner y el suicidio colectivo

¿Podemos seguir siendo judíos? pregunta León Rozitchner en la edición del periódico argentino ‘Página/12’ del 23 de julio de 2006.
En tal interrogante quedan denotadas dos preocupaciones principales: la determinación de la identidad propiamente dicha y la pluralidad de la misma. Rozitchner parte de una hipótesis tan anti judía, según la cual, al parecer, existe sólo una posibilidad de formación judía que, en cualquier momento dado de la historia todos podemos o debemos adoptar o desechar.

Israel:

La fuerza y la razón

Quien quiera pensar acerca de la guerra que en julio del 2006 comenzó en El Líbano, ha de partir de una premisa sin la cual nadie entendería nada: esa no es una guerra de Israel en contra de El Líbano, sino que de una guerra que tiene lugar en El Líbano en contra de una organización terrorista, esencialmente anti-israelí, que posee armas de exterminio masivo, entre ellas cohetes de largo alcance, armas que ni siquiera algunas naciones árabes de la región disponen (Jordania, Arabia Saudita, el propio ejército del Estado de El Líbano).

Opinión:

La ONU siempre llama dos veces

Kofi Annan ataca de nuevo. No hay conflicto al que se resista. Ni tan siquiera la experiencia catastrófica de la ONU en El Líbano reduce sus ambiciones. Quiere volver El Líbano cueste lo que cueste. La credibilidad de su organización y suya misma, no la efectividad de la medida, es lo que importa en este lamentable caso.

Análisis:

¿Desproporción?

¿Cómo nos sentiríamos los argentinos si, desde el Uruguay, atacaran nuestra ciudades limítrofes a manos de un grupo independentista asentado dentro del territorio del país vecino? Y, encima, ante la imposibilidad de las fuerzas armadas uruguayas de contener esa amenaza que se cierne desde su propio territorio. Esta es la imagen sobre la que trabaja, en este artículo, Bernard Henri Lévy, pero desde un escenario real donde Israel, El Líbano y el Hezbollah toman cuerpo real y dramático.

Opinión:

El Líbano: víctima y verdugo

El Líbano es visto estos días como la víctima de la lucha entre Israel y Hezbollah. En realidad El Líbano es la víctima del cambio de estrategia del grupo terrorista chiíta, establecido allá por 1982 con los auspicios de Irán y la posterior ayuda de Siria. Durante años, la cabeza de Hezbollah aspiró a formar parte del sistema político dominante. En los años de guerra civil, además de servir de vanguardia antiisraelí, siguiendo el ejemplo de las Hermanos Musulmanes, desarrolló una labor social significativa, proveyendo de servicios donde no llegaba el Gobierno de Beirut. Eso sí, a cambio de una profunda islamización de sus allegados.

Testimonio:

Carta a mi hija, en medio de la guerra

“Querida Hija, hace años fui aprendiendo que el mundo es bastante geopolítico, o sea que hay grandes potencias, por su fuerza militar y económica, y hay en el otro polo países dependientes.
En esa división a nosotros, en Israel, nos ha tocado por suerte, estar del lado de la potencia más fuerte. Pero igual somos dependientes, y la gran potencia, tiene intereses propios por encima de nosotros. Hoy, el conflicto es más duro, pues desapareció la bipolaridad…”

Crisis en Medio Oriente:

Las razones de un ataque

Los acontecimientos se han precipitado una vez más en Medio Oriente. Israel se encuentra de nuevo en guerra, en un ejercicio de legítima defensa que casi nadie niega pero que muchos matizan por la intensidad de la respuesta.
Las milicias de Hamas en Palestina y las de Hezbollah en El Líbano han actuado de forma coordinada para atacar a Israel primero desde el sur, en la frontera con Gaza, y luego en la frontera norte, con El Líbano. Esta acción conjunta responde a un conjunto de razones de orden estratégico fáciles de señalar, que empujaban a ambos grupos, más por necesidad que por deseo, a reabrir el conflicto armado.

Israel y su soberanía:

Líneas roja y verde

Líneas rojas y verdes se cruzan en el destino de los pueblos del Medio Oriente. Pueblos que parecen no comprender que deben frenar las ínfulas violentas antes de que sea demasiado tarde. Veamos qué hay de nuevo en las líneas que se tocan permanentemente en el destino de israelíes y palestinos.

Yitzhak Frankenthal, a propósito del secuestro de Guilad Shalit:

¿Qué mierda está pasando en el Medio Oriente?

Yitzhak Frankenthal es el padre de un soldado asesinado por el Hamas en julio de 1994. Su hijo Arik estaba haciendo dedo en la ruta, a la salida de su cuartel militar, cuando lo levantaron -en una camioneta tipo furgón- unos supuestos religiosos judíos que, en realidad, eran militantes del Hamas quien lo asesinaron en ese mismo instante luego de un forcejeo por la vida de Arik.
Su dolor y la autoridad moral que le otorga la tristeza por la pérdida de su hijo Arik, permite que Yitzhak Frankenthal escriba el siguiente texto a propósito del secuestro del soldado Guilad Shalit.
Una más, Yitzhak Frankenthal es un judío religioso que, permanentemente, afirma que dios, el dios de todos, nada tiene que ver con la situación creada por los hombres acá en la tierra.

Análisis:

Hamas sigue los pasos de Hezbollah

La crisis provocada por el secuestro de un soldado israelí a manos de la organización terrorista Hamas representa un hito en la crisis de las relaciones entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina, de ahí la contundente respuesta del gobierno de Jerusalem.