Cultura

Reflexiones a partir de la guerra:

La soledad del judío de izquierda

El rabino Soloveichik escribió hace muchos años sobre la soledad del judío moderno, el hombre de fe, el conflicto ético entre la palabra y el poder, la letra y la espada, la voz educativa, reflexiva, y su oponente, el imperativo de la acción inmediata y determinante.
Hoy, agosto de 2006, podemos hablar de otra soledad; tal vez la misma, pero más acentuada.

Prueba de fuego:

El test de la izquierda sionista

Hay aquellos que esperan que la izquierda sionista se una al jolgorio de la guerra, en los patéticos esloganes como «Nosotros ganaremos» y en los apasionados comentarios como «Nasrallah recordará quién es Amir Peretz».
Hay aquellos que esperan que nos unamos a la izquierda no sionista que está requiriendo un cese de hostilidades unilateral, acusa a Israel de crímenes de guerra, demanda que a Hamas y a Hezbollah se les dé lo que quieren, y se opone a todo uso de fuerza. Ambos lados dicen que este es el momento de prueba para la izquierda sionista. Y tienen razón.

El Holocausto y sus deformaciones a propósito de la guerra en Medio Oriente:

El peligroso camino del olvido

Por estos días, entre opositores, cierto periodismo y hasta algunos políticos europeos, se está haciendo cada vez más común escuchar que “los judíos hacen lo mismo con los árabes que lo que Hitler hizo con ellos”. No sólo se mezcla a la comunidad judía en general (y sus generaciones) con acciones de un Estado Moderno; sino también que, comparar las acciones del Ejército de Defensa de Israel sujetas -por supuesto- a debate, con la mayor masacre de la humanidad es, lisa y llanamente, minimizar la barbarie del genocidio nazi.

La Vanguardia -5 de agosto de 2006-:

Beirut, avanzada de la historia

El Líbano vuelve a ser, en su inestable equilibrio entre Oriente y Occidente, la tierra propicia de profundos conflictos bélicos que se imponen a su población. No son, tan solo, las «guerras de los otros», en la afortunada frase acuñada por Ghasan Tueni, propietario y director del diario An Nahar, las que se dirimen en su suelo, sino las emprendidas por los mismos libaneses al servicio o, al menos, el interés de poderes situados más allá de sus frágiles y mal definidas fronteras.

¿Solidaridad o hipocresía?

Las venas abiertas del progresismo argentino

La capacidad de los seres humanos para conmoverse por el sufrimiento ajeno es naturalmente selectiva.
Nadie puede vivir con el peso de la totalidad del dolor del mundo sobre sus espaldas, por lo cual es bastante lógico que ciertos conflictos tengan capacidad de movilizar las conciencias, mientras que otros, igual o más trágicos, no lo consigan. Como ejemplo reciente está el caso de lo que ocurre en Sudán, donde en los últimos años, dado un proceso brutal de limpieza étnica, la cifra de muertos en Darfur se calcula en 400.000, y 2.000.000 de desplazados. Sin embargo en los medios argentinos, donde parece que no existen referencias sobre la naturaleza del gobierno árabe sudanés o sobre sus víctimas -musulmanes negros- casi nadie levanta su voz en protesta.
¿Por qué ningún intelectual denunció la infiltración de Hezbollah entre la civilidad libanesa cuando estos comenzaron a ponerlos en peligro antes que las bombas y ataques defensivos de Israel?

Reflexiones en tiempos de guerra:

La sangre roja de todos

«Cuando cayere tu enemigo no te regocijes, y cuando tropezare, no se alegre tu corazón…»

(Proverbios; 24,17)

Estamos en tiempos de guerra; realmente jamás hemos dejado de estarlo, pero sucede que en esta época moderna la guerra es más gráfica, instantáneamente podemos verla, sentirla, palparla; la televisión nos la ofrece en toda su crudeza y dimensión; es más personal y desgarradora que nunca.

Opinión:

No entiendo, no quiero entender y no voy a entender

Hay un viejo dicho que dice «cuando suenan los cañones las musas se callan».
Puede que así lo quieran los que encienden los cañones, mas sepan esos señores que las musas no se callan nunca y menos cuando suenan las armas monstruosamente asesinas. No puedo ni quiero callar en medio de la orgía de la muerte.

Opinión:

Medio Oriente desangrado

Importantes zonas de Beirut están destruidas por la aviación israelí, que continúa su plan de demolición generalizado bajo el argumento de debilitar a los guerrilleros del Partido de Dios. Gaza sin luz ni agua por el bombardeo de las centrales eléctricas que afecta a más de 500.000 habitantes. El éxodo de más de 700.000 personas que salen de la capital de El Líbano. Las katiushas arrojadas por el Hezbollah provoca el éxodo de las poblaciones israelíes del norte de ese país. Haifa, la tercera ciudad de Israel inmovilizada.
En Tel Aviv, las magníficas playas del Mediterráneo están rebosantes de gente…

Opinión:

Frente a un nuevo enemigo

Amos Oz, el más reconocido escritor israelí y uno de los fundadores del movimiento ‘Paz Ahora’, afirmó en relación al actual conflicto en Medio Oriente: “Ésta sí es una guerra justa. Muchas veces en el pasado el Movimiento de Paz Israelí criticó las operaciones militares de Israel. Esta vez no. Esta vez la guerra no es por la expansión ni la colonización por parte de Israel. No hay ningún territorio libanés ocupado por los israelíes (…) Esta vez Israel no está invadiendo El Líbano. Se está defendiendo de un hostigamiento diario y del bombardeo de decenas de nuestros pueblos y ciudades y trata de aplastar a Hezbollah ahí donde está al acecho”.
Amos Oz, junto al ex líder de la izquierda sionista, Yossi Sarid, y el líder del frente pacifista Meretz, Yosi Beilin, son algunas de las voces que han decido respaldar la incursión israelí en territorio libanés como forma legítima de responder a aquellos que sustituyen todo tipo de diálogo por el terror.