
Sucedió en Bosnia
Incluso en el medio del marasmo europeo y global, parece que aún es posible robarle tiempo al tiempo y vivir horas intensas en la vieja Sarajevo, en la que el pasado de la perdida gloria sefaradí en estas tierras yace, perpetuamente unido al recuerdo y a la esperanza. Allí vivió Laura Papo Bohoreta: Laura era una mujer, una mujer de veras. Con ideas, con cara de niña y sangre de guerrera. Porque siendo una mujer de paz, decidió declararle una guerra a muerte al olvido y a la desigualdad. Su ímpetu nunca dejará de resonar en el cálido espacio de la vieja Sinagoga, el templo sefaradí de Sarajevo








