Presentamos las impresiones iniciales sobre los tres primeros meses de la gestión del actual Gobierno israelí, en la lente del periodista Marcelo Kisilevski. Para empezar, nos dice, descubrimos que había vida luego de Bibi Netanyahu; luego, la política israelí ha vuelto al carril «aburrido» que nunca debería abandonar, con algunas señales de buena gestión. Eso sí, los temas controvertidos -como el conflicto palestino israelí y la relación entre religión y Estado- están en lista de espera. El analista no descarta una nueva escalada cíclica con Gaza, “que pareciera estar insinuándose en estos días, que “es parte del status quo congelado”, y que “no sería de sorprender que ocurra, ahora o más adelante”.