Recordatorio
Franz Kafka, a 120 años de su nacimiento
La pluma de Franz Kafka: ‘Ya era de noche cuando K llegó. La aldea yacía hundida en la nieve. Nada se veía de la colina; bruma y tinieblas la rodeaban; ni el más débil resplandor revelaba el gran castillo. Largo tiempo K se detuvo sobre el puente de madera que del camino real conducía a la aldea, con los ojos alzados al aparente vacío’.
El párrafo anterior es la puerta al gran castillo en el que todos ingresamos: el magno monumento de la obra literaria de Franz Kafka, de quien este 3 de julio se cumplen 120 años de su nacimiento en Praga, cuna la cual se mece en las penumbras deliciosas de colores plúmbago, lila, rojos tenues y morados encendidos a la hora del crepúsculo, cuando el castillo original que inspiró una de sus obras magnas se enciende de sombras.