Opinión:
Parecidos
Un niño palestino con un arma de juguete no se parece a un hombre con un arma de verdad, excepto que se lo observe a la distancia.
Un refrán árabe sostiene que el hombre, a la distancia, puede ser confundido con un árbol, de cerca se lo reconoce persona y en la misma mesa se lo descubre un hermano. El problema, finalmente, es qué tan distante decide permanecer uno del otro.