“Aunque por razones tácticas los marxistas optaron por ubicar a los fascistas italianos y los nacionalsocialistas alemanes, mejor conocidos como nazis, a la derecha del espectro ideológico, esquema éste que gracias a la influencia de los revolucionarios sería aceptado por casi todos, la verdad es que los dos movimientos colectivistas y rabiosamente antiliberales que conformaron el lado europeo del eje fueron de origen izquierdista y sus militantes siempre tuvieron más en común con los comunistas que con los conservadores o socialistas democráticos. Además del amor a la violencia purificadora que tantos muertos provocó en el transcurso del siglo XX, cuando los nazis y fascistas asesinaron a decenas de millones de personas y los comunistas a más de cien millones, muchos izquierdistas, sobre todo en la Unión Soviética, compartieron el odio a los judíos, sentimiento que legaron a sus sucesores”.
Así comienza un interesante análisis, realizado por James Neilson, sobre las posturas de la izquierda frente a la situación en Medio Oriente.