
Con su ataque, Hamas volvió a poner a Bibi en el centro del ring
Hamas decidió desencadenar esta guerra contra Israel para intentar posicionarse definitivamente como la voz de la causa palestina y de los árabes israelíes. El momento se le presentó como el ideal: las imágenes de policías y soldados israelíes tirando bombas de humo y de estruendo dentro de la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén al reprimir las manifestaciones contra la orden de desalojo que recibieron varias familias árabes, inflamó a la calle palestina y a los árabes israelíes que ya venían indignados por las limitaciones que Israel le impuso para moverse durante el Ramadán en Jerusalén mientras se permitieron eventos masivos de los judíos ultraortodoxos.








