
Después de la masacre del 7/10, ¿no hay ya con quién hablar?
El atroz Jihad lanzado por Hamas el sábado 7 de octubre y la devastadora guerra de tierra arrasada que Tzahal libra contra la organización terrorista en Gaza posiblemente hayan sentenciado de muerte la utopía de un Estado binacional israelí-palestino. Pero, aunque moribunda, la esperanza de que ambos pueblos malheridos logren convivir algún día en dos Estados, uno junto al otro, aún no ha expirado. Se apresuran en Israel quienes ofrecen ya una suerte de “extremaunción” a dos enemigos no cristianos casi moribundos. A veces los santos óleos obran milagros con enfermos graves…








