
El judaísmo grotesco de Milei: una forma de enunciación política
Seamos claros: no es Milei el primero en citar la biblia para hacer política, lo novedoso es que produce una textualidad no judía cuyo soporte es el texto judío. Porque aunque no lo parezca, el Presidente nunca habla de judaísmo ni fundamenta su moral en las fuentes judías: las obvia. El judaísmo le ofrece una oportunidad de diferenciarse de otros políticos, pero también, de expresarse públicamente: allí revela su posición en un mapa de coordenadas ideológico-partidarias, distinguiéndose incluso de políticos judíos, del signo político que fuere, que no recurren a esta gestualidad en la construcción de su identidad política, aún cuando eventualmente se los agreda por ser judíos.








