
Las olimpiadas del sufrimiento
La política de la víctima: entre la Shoá, Palestina y la banalización poscolonial
En el lenguaje político contemporáneo, pocas categorías gozan de tanta autoridad como la de víctima. Ser víctima otorga legitimidad moral, convierte el sufrimiento en capital simbólico y asegura un lugar privilegiado en la memoria pública. Pero esta categoría, que parece natural en el discurso actual, hunde sus raíces en tradiciones religiosas que la modelaron de manera muy distinta.








