El ataque de Hamas el 7 de octubre y la posterior respuesta israelí, han provocado el establecimiento en el escenario mediático nacional e internacional, de un relato que, despojado de alusiones al Holocausto, a la historia del pueblo de Israel y al antisemitismo, se está volviendo hegemónico. En este relato, Israel aparece como el brazo ejecutor del poder occidental con el cual se identifican las nuevas extremas derechas de diferentes partes del mundo, particularmente el gobierno de Javier Milei y sus medios afines. En este sentido, a partir de la recurrencia de la prensa favorable al gobierno de Milei, se ha convertido a Israel en un significante vacío utilizado arbitrariamente por estas derechas radicales para promover sociedades militarizadas y conservadoras.