Netanyahu actúa como si su país pudiera sostener una guerra eterna. Como si contara con recursos humanos infinitos, armamentos incontables y recursos financieros ilimitados. Sin embargo, está confundiendo y forzando las características de la sociedad que supuestamente lidera, y distorsionando completamente el sentido de la acción militar en Gaza. ¿Cuál es el horizonte político del actual gobierno? ¿Cuál es la viabilidad de un país que promete una vida “normal” y de progreso a su población, si en cambio está metido en interminables batallas -imposibles de ganar- contra todo su vecindario, todo el tiempo?