
Haaretz, 20/02/25
No, no todos los palestinos respaldan la depravación de Hamás. Y no todos los israelíes respaldan la venganza sanguinaria de Ben-Gvir
Cuando la liberación de los cuerpos de cuatro rehenes israelíes por parte de Hamás -un abuelo, una madre y sus dos hijos pequeños- es recibida con llamados de los políticos israelíes de extrema derecha a “aniquilar, castigar y destruir”, es necesario recordar que ni los palestinos ni los israelíes tienen el monopolio de la depravación o la decencia.








