
Haaretz, 11 de enero de 2024
Tres frentes, una amenaza a su existencia,una solución
Los observadores del exterior no pueden comprender la grave crisis por la que atraviesa actualmente Israel. No pueden entenderlo, porque no se parece en nada a lo que conocen. Los Estados pueden cambiar su nombre (como Rodesia se convirtió en Zimbabue) o sus regímenes políticos (como el zar ruso fue reemplazado en 1917 por revolucionarios leninistas, como un golpe militar reemplazó al gobierno de Chile en 1973, o como la Unión Soviética se disolvió en 1989). Tales cambios pueden ser impactantes, pero rara vez amenazan la existencia misma de los países involucrados. Lo que está ocurriendo aquí es diferente: Israel se enfrenta a amenazas en múltiples ámbitos, internos y externos, que ponen en peligro su propia existencia como Estado.








