
Libertarios y marxistas, de groucho
«Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros». La ocurrente sentencia atribuida al genial humorista estadounidense Groucho Marx, retrata de manera magnífica estos tiempos de paleolibertarismo recargado. El showman @javiermilei, funcionarios de su gabinete, o la variopinta legión de “proceres libertarios”, todos tienen en común el no poder sostener en los hechos sus altisonantes dichos, ni menos el poder abjurar de un axioma que han hecho bandera. El uso y abuso del Estado, al que demonizan y aseguran querer destruir es una constante, algo que a la legión de brutos con iniciativa que los siguen y celebran pareciera no importarle. La doble vara de hacer lo que digo y no lo que hago.








