
Haaretz, 22/09/2025
Para mí no es una víspera festiva. Es otra noche dolorosa esperando la llamada para ir a recoger a Eitan
“¿Cómo se siente en otra víspera festiva en la que su hijo sigue en cautiverio?” Así comenzó toda entrevista en la última semana. Estas son, entonces, mis reflexiones en la víspera del Año Nuevo y al inicio de otra semana de miedo, dolor y anhelo por mi hijo menor, Eitan, que lleva más de 700 días en cautiverio de Hamás y de Netanyahu. Hoy está más claro que nunca: no solo sus captores impiden su regreso, sino también nuestros líderes electos.








