
The Atlantic. 22-6-25
Las sirenas siguen sonando en Jerusalén, pero no son lo único que me mantiene despierto.
Las sirenas no solo anuncian misiles, también despiertan dudas profundas. En una Jerusalén atravesada por el miedo y la incertidumbre, el periodista Gershom Gorenberg comparte sus noches de insomnio, su escepticismo y su lucha por comprender una guerra cuya lógica se desvanece entre explosiones y silencios.








